La mejor carne a la brasa, sin rodeos

En Rancho Chico cocinamos con fuego, pasión y producto. Nuestra especialidad: carnes y pescados a la brasa, con una selección de cortes premium, ingredientes de temporada y recetas que respetan la tradición sin dejar de innovar.

Donde el fuego transforma la carne en arte

Aquí, la carne no solo se cocina, se respeta. Seleccionamos los mejores cortes nacionales e internacionales —como el chuletón de vaca rubia gallega, el tomahawk o el solomillo de Angus— y los llevamos a la brasa con paciencia y maestría para que cada bocado hable por sí solo. Pero esto no es solo un templo para carnívoros: también te esperan entrantes creativos, verduras asadas, pescados frescos de lonja y postres caseros que rematan la experiencia. Todo en un ambiente relajado, con un servicio cercano y una carta pensada para que cada visita sea memorable.

Situado a pasos del mar, Rancho Chico ofrece un ambiente acogedor donde lo rústico y lo moderno se encuentran. Ideal para una cena relajada en pareja, una comida en familia o una velada entre amigos, nuestro restaurante combina el encanto mediterráneo con la pasión por la buena carne.

Una carta pensada para disfrutar, bocado a bocado

Nuestra carta es un homenaje al producto, a la tierra y al fuego. Encontrarás desde croquetas artesanas y pulpo gallego a la brasa hasta cortes selectos de carne como el T-bone, el chuletón de buey gallego o el codiciado Wagyu nacional. Si vienes en grupo, recomendamos compartir un buen chateaubriand o chuletón mínimo 1kg, acompañado de nuestras guarniciones caseras: puré con tuétano, patata al rescoldo, berenjena asada o espárragos blancos templados. Y si tenés lugar para el postre, la tarta de queso o el tiramisú de avellanas te van a cerrar la noche con broche de oro.

Si te gusta la carne de verdad, este sitio es un espectáculo. Pedimos el chuletón de vaca rubia gallega y fue una locura… tierno, jugoso y con ese sabor ahumado brutal.

Sobre Rancho Chico

En Rancho Chico creemos que el buen producto habla por sí mismo. Por eso trabajamos con carnes de maduración propia, pescados frescos y vegetales de calidad cocinados con fuego, tiempo y cariño. Nuestra historia nace del amor por la parrilla, el respeto por las recetas tradicionales y la obsesión por ofrecer una experiencia auténtica en cada mesa. Nos encontramos en el corazón de Puerto de Alcúdia, y somos el punto de encuentro perfecto para quienes valoran la cocina a fuego lento, los sabores intensos y una buena copa de vino para acompañar.